domingo, 27 de diciembre de 1970

El concepto de realidad

Como hemos podido comprobar, en la novela aparecen distintos tipos de personajes los cuales, presentan diferente percepción respecto a la realidad. El autor pretende mostrar una proyección de nuestra sociedad. En primer lugar, podemos destacar cómo los humanos tienen que respetar las normas impuestas por la sociedad. Lo que se muestra son imitaciones de la realidad, ya que el ser humano se engaña y no reconoce sus errores. Podemos llegar a la conclusión, que la sociedad humana vive de mentiras. También podemos decir que hay un replanteamiento de la realidad por parte de Deckard, cuando es consciente de que los androides tienen pensamientos propios y tienen una propia conciencia. Se podría decir que hay cierta empatía ya que el asesino mata por sobrevivir. Acepta la vida tal y como es, pero no se conforma. Encontramos una aprobación de la realidad, una unión entre lo falso y lo real, provocada por la paz interior del personaje y un proceso de adaptación a todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Pero si aprenden a valorar el equilibrio de la realidad, alcanzarán su salvación, como les ocurrió a Deckard e Irán. Además, cabe destacar el personaje de Rachael. Deckard no está enamorado de ella, podría decirse que la utiliza para poder obtener una mejor percepción de la realidad y no sentirse engañado. Por último, el personaje de Irán es consciente de que apenas nadie percibe la realidad de la existencia, por lo que tiene depresiones para intentar comprender todo lo que le rodea. En conclusión, los seres humanos no somos capaces de ver la realidad tal y como es, realmente, sólo pueden hacerlo personas desvinculadas a nosotros mismos. Los androides están programados para tener determinados comportamientos y pensamientos. En este caso, los Nexus-6, son androides casi humanos, por lo que Deckard tendrá una serie de problemas a la hora de enfrentarse con ellos para destruirlos. Además, podríamos decir que son criaturas indefensas y que están atrapadas en una realidad imposible de superar. Los animales representan la necesidad del ser humano de acercarse a lo vivo, de sentirlo cerca o hasta incluso, de cuidarlo. La extinción de los animales lleva al límite de la decadencia humana, marcando trascendencias ecológicas y filosóficas, ya que el ser humano no es capaz de compartir otras formas de vida y destruye todo aquello que le rodea debido a su falta de percepción de la realidad.

El Mercerismo y la aceptación de lo falso en el mundo real 

En la novela la empatía del ser humano está representada en cierta medida por una nueva religión llamada Mercerismo, en la que los seres humanos se conectan neurológicamente y reviven un viaje espiritual en el papel de Wilbur Mercer, sintiendo lo mismo que él y el resto de los humanos tanto emocional como físicamente. La cuestión es que, hacia el final de la novela, se descubre que los fundamentos de esa religión son una falsa, ese viaje espiritual fue grabado en unos estudios de cine y Willbur Mercer no es un mesías, ni mucho menos, solo es un actor del tres al cuarto y alcohólico. Este descubrimiento lleva a un caos general en los humanos, sus creencias según las cuales habían estado actuando todo este tiempo y en las cuales se habían establecido las bases de la moral e identidad de la personalidad humana han pasado a ser falsas de la noche a la mañana. El auge de esta tesitura nos lo presenta, una vez más, nuestro pobre protagonista, quien estaba pasando por una gran crisis emocional tras haber perdido a su oveja real, la cual tanto ansiaba. Eso le lleva a deambular en su vehículo y llegar por azares del destino hasta el sitio donde se había rodado la gran farsa del Mercerismo. Sufre un episodio similar al que sufría Willbur en aquella colina, aquí llega a una conclusión, nosotros somos Willbur, da igual que no sea "real", nosotros lo creamos y ha estado presente en nuestras vidas como si fuese "real", por la tanto es real (esta reflexión se puede emplear con prácticamente cualquier religión). Para consolidar este pensamiento, se encuentra con un sapo y lo lleva a su casa, le llena de una increíble alegría pues se cree que es el producto genuino, tan solo para hundirse una vez más al descubrir que es una replica robot. Su mujer le consuela y le dice que da igual, que cuidarán de ella con la misma ilusión que tendrían si fuese real, y esto le reconforta, lo mismo que si le daba igual que Mercer fuese falso, por qué no sería lo mismo con los animales robot (e incluso, algún día, con los propios androides).

En la película deciden no meter a la religión de por medio, pero sí se trata este tema a través de la interacción de Rachael con Deckard, en la escena que hemos comentado en el apartado sobre la humanidad, la humanidad de Rachael y sus recuerdos habían sido desacreditados por Deckard porque eran artificiales, pero, eran lo único que tenía Rachael, eran su "realidad". Además, Deckard podría ser un androide también sin si quiera saberlo, quién era el para decidir que sus recuerdos sí son reales y los suyos no, quién es nadie como para poder hacer eso, la realidad está en manos de cada individuo. Esta reflexión podría ser otra de las razones por las cuales Deckard decide irse con Rachael, ya que en la escena final, cuando Rachael está a punto de abandonar el edificio de Deckard, este último se encuentra un unicornio de origami en el suelo frente a su apartamento, recordándole a esa escena en la que se cuestionó su identidad.



Lo que nos quieren decir con esto es que, algo que ha afectado a nuestras vidas y ha tenido una presencia e influencia real en nuestras vidas no tiene que perder su validez simplemente por ser artificial (como el hecho de ser una máquina)

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Sinopsis

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?   La novela de Philip K. Dick publicada en 1968, perteneciente al género de ciencia ficción...